martes, 5 de marzo de 2013

Lluvia filosófica


Volvió a suspirar pesadamente. Era la tercera vez que expulsaba el aire de esa manera tan abrupta y es que… ¿por qué los dioses lo odiaban tanto? ¿Que había hecho él para merecerse esto? Se miró nuevamente las manos suspirando por enésima vez, mientras veía caer la lluvia, lentamente.
Odiaba el karma, odiaba a las mujeres y odiaba a las mujeres cuando cumplían la ley del maldito karma… ¿Qué culpa tendría él de haber sido un mujeriego en su otra vida? ¿Por qué narices ahora, se le aparecía una mujer que le insinuaba que le haría pagar todos sus pecados? ¿Era esa la explicación del porqué solo llevaba dos telas en forma de taparrabos?
Tuvo ganas de maldecir a Odín, Thor, Loki y cualquier ser energético que se le ocurriera. Estaba casi desnudo, pasando un frío considerable –teniendo en cuenta que el tiempo de cosechas había pasado y por ende, empezaba a nevar – cansado después de una ardua batalla contra los gigantes y de muy mal humor. Una ráfaga de viento helado pasó por su lado haciendo que el joven guerrero estornudara.
-Gracias Thor – agradeció irónicamente – seré el mejor de los guerreros, con el mayor de los refriados inventados en la historia
Intentó refugiarse en un puente cerca del lugar donde se había formado un pequeño charco. Al menos no entraba el aire invernal y la lluvia había dejado de mojarle la piel. Miró al charco viéndose a sí mismo; la barba dorada mojada y apagada, los ojos azules tapados por las ojeras y bolsas, los cabellos rubio parecían ceniza apagada con agua y sus músculos tiritaban de frio.
Maldita bruja enloquecida. Por culpa de su estúpida creencia en que debía de limpiarse de todos los defectos impuros de su vida anterior, había decidido envenenarlo para arrastrarlo, literalmente, al centro del bosque donde caía el mayor temporal jamás documentado.
¿Cómo mierdas pensaba esa mujer, que acabaría con sus pecados dejándose mojar por el agua que caía de los cielos? ¿y si en vez de ser Thor quien enviara el temporal y lo purificara de paso, era Loki, quien como buen bromista –por llamarlo de una forma suave – le encantaba hacer virguerías, había decidido mearse en su cara mientras él creía que se limpiaba?
Por amor de los dioses, ahora blasfemaba. Respiró hondo nuevamente y sorbió un poco por la nariz, más por inercia que por necesidad. Había empezado a sentir que los brazos se entumecían y el calor corporal iba disminuyendo… habría matado a la malnacida… si esta no hubiera sido su esposa.
Sí, lo sabía, era un estúpido de cuidado. No debía de haberse casado con una mujer de fuera de su poblado y más aun, una mujer que no compartiera sus mismas creencias, adorando por tanto a otros dioses. ¿Cómo narices iba a saber él que ella tenía creencia en una diosa de la reencarnación que te liberaba de todo mal?
Oh… pero aun así… valía la pena pensar en eso y en cualquier otra cosa por la menuda de su mujer. Le había dado un par de gemelos hermosos y el tercero venía de camino… su cara de niña, sus ojos grandes negros, su piel blanquecina, su larga melena azabache, su… su gran carácter, sus chillidos incontrolables, sus ganas de convertir a todo ser viviente en su misma religión…
Sacudió la cabeza, si seguía pensando de esa manera, no solo la mataría sino que disfrutaría con ello. Se pasó la mano por los cabellos instintivamente, provocando que algo de calor corporal se escapara y reaccionara mediante un nuevo estornudo. Maldijo por lo bajo mientras se encogía aun más y cerraba los ojos al ver que la lluvia y la nieve no daban tregua.
Sintió algo caliente en su espalda y abrió los ojos cansadamente. En frente había un cuerpo menudo, con una sonrisa de arrepentimiento y unos ojos tristes. Él se levantó, cogió la manta y se la puso a modo de capa. La miró a los ojos esperando alguna reacción pero ella tan solo apartó la mirada.
-He pensado que tendrías frio – habló, sin embargo, la pequeña mujer
-Ya… bueno, un vikingo nunca tiene frío – ella lo miró elocuentemente – pero aun así… está bien
-Bueno pues… sino necesitas nada más… - la mujer dio media vuelta y se dispuso a salir cuando sintió una mano suetando su brazo
-Espera mujer, aun no ha aminorado el temporal – sentenció el guerrero haciendo que ella entrara dentro del puente. Después de un rato de silencio, el hombre volvió a coger aire – Yo… em… creo… que ya estamos bien ¿no?
-¿Qué quieres decir?
-Bueno que… ya está todo arreglado. Ya puedo ir a dormir a casa.
-Eso ni lo sueñes – sentenció la mujer- sigo esperando algún tipo de disculpa por lo de antes.
-No me pienso disculpar por algo que no he hecho, fue en mi otra vida y ni siquiera tú tienes constancia de ello – el guerrero le sacó la lengua y se dio la vuelta, dejando a la mujer impresionada.
- Y dale la cabra al monte… ¿solo te has quedado con eso verdad? – el vikingo se giró pausadamente mirándola con recelo – Ulf… no te he echado de casa por tu vida pasada, estás cogiendo frío por cómo has hablado esta noche.
- Solo he dicho que la buena vida se correspondía de una buena lucha, una buena comida y…
- Y una buena puta – sentenció la mujer, dejando a su marido sorprendido – Ulf, venimos de mundos diferentes y aunque lo consideres estúpido a mi no me gustan que me comparen con una puta. Soy tu mujer y eso hasta un bárbaro como tú lo debe de tener claro.  – Ulf bajó la mirada – Además está penado por mi religión el tener pensamientos impuros con cualquier ser de la tierra
-Esa diosa tuya nos va a matar a todos – habló por lo bajo pero lo suficientemente alto como para que ella lo escuchara
-¿Pero qué blasfemias dices? Dios no es una mujer. En el mundo cristiano, solo tenemos un ser espiritual, no necesitamos más.
-Pues si no es mujer…  tiene sus días contados en estas tierras. Espero que nuestros hijos no elijan tu “Dios” porque seguro acabaran en la horca o con las alas de ángel hechas a sus espaldas.
-Ulf… Dios es benevolente y bueno… no dejará que nada malo les pase a nuestros hijos – le cogió el brazo y lo levó con ella hasta el filo de la cubierta del puente – volvamos a casa – Ulf asintió dejándose llevar por su esposa hacia su caliente hogar.
Sonrió de medio lado, la benevolencia de su esposa, podía hacer sombra a cualquier ser que intentara igualarla. Pero aun así, dudaba mucho que un dios con el corazón y los sentimientos de una mujer pudieran aguantar las arduas batallas de los dioses vikingos. Que Thor lo acogiera en sus brazos.


Bien, aquí dejo el corto de hoy, ambientado en siglos pasados y con un panorama de lluvia como el que tengo yo hoy aquí.

Espero que sea de vuestro agrado y no olvidéis dejar algún tipo de comentario.
Muchas gracias

Merlyn

lunes, 4 de marzo de 2013

Sueños de pesadilla


Abrió los ojos verdosos pesadamente enfocando la mirada hacia un punto inconcluso de la habitación. Sus brazos y piernas empezaban a coger movilidad poco a poco y su boca estaba algo seca.

Sacó de las sabanas su pequeño cuerpo envuelto en un pijama de franela color azul pastel y se recogió el pelo castaño con una goma del pelo. Estiró los brazos mientras lanzaba un largo pero inaudible bostezo estirando sus músculos y los huesos, consiguiendo que estos últimos formaran una sinfonía completa de Mozart tocada solo con percusión.  Sonrió de satisfacción y se levantó del cómodo colchón con cuidado de no despertar a quien tenía a su lado. Se puso sus zapatillas de cabeza de gatito y se acercó a él para besarle en la mejilla derecha, expuesta hacia ella, y tocarle la cara suavemente.

Sintió la barba de dos días hacerle cosquillas bajo su mano, provocándole una sonrisa dulzona. No entendía lo empalagosa que se había vuelto gracias a ese hombre, pero volvió a besarle la mejilla y lo arropó con  todo el amor del mundo para después dejarlo en los mundos de Morfeo.
Seguida de Thena, su husky guardián, abrió la puerta de madera encontrándose un estudio algo amplio, con dos estanterías llenas de libros a los lados, un color anaranjado en las paredes, dos muebles repletos de cajones y un escritorio lleno de libros, papeles y un ordenador de mesa. Se sentó en la silla giratoria y encendió el ordenador para releer el archivo que le había cambiado la vida.

Desde que creó ese libro, su vida había dado un giro de 180º volviendo su mundo patas arriba. Pasó de ser una mujer solitaria aficionada a los libros soñando en ser la heroína de sus historias a ser la protagonista de una, mucho más emocionante y excitante de las que había leído. Gracias a ese libro, se había ganado un sueldo, había conseguido esa maravillosa casa, se había casado con un hombre maravilloso y tenía una perrita a la que quería con locura.

El archivo se abrió devolviendo a la mujer al mundo real enseñándole las pequeñas primeras palabras que cambiaron su vida. Las leyó y releyó sintiendo como nuevamente se le llenaba el estomago de mariposas aun sabiendo cuales eran las palabras que venían después, la emoción se hacía palpable y se acercaba cada vez más hacia la pantalla. Le encantaba el prólogo…

Todos los seres soñamos… todos los seres humanos soñamos con ser alguien… todos los seres humanos soñamos con ser alguien importante para los demás… por tanto… yo no soy humano. Mi vida siempre se ha basado en ser una sombra, donde nada ni nadie me localice ni me reconozca. Sangro como todos, envejezco como todos… pero no vivo como todos. Para seguir el mito, me muevo por la noche, pues es cuando las criaturas que vosotros no conocéis y no debéis conocer salen a la luz… de la luna. Pero… ¿Qué pasaría si yo me tomara unas vacaciones? ¿Tan malo sería que esos seres vieran la luz de día? Pues ese es mi sueño… sueño que se convertirá en tu pesadilla…”

No entendía por qué el género vampírico o el mundo tenebroso podía ser tan exitoso entre la gente… ¿les gustaba tener miedo? ¿Querían vivir asustados por toda la eternidad? Posiblemente, pero lo que sí sabía es que, después de que ella se cogiera esas merecidas vacaciones para escribir su vida, vendiéndola como un cuento de fantasía, el mundo vampírico había intentado reagruparse y volver a la carga, para convertir a los humanos en una presa suculenta. Por desgracia… ella ya no podía hacer nada, pues ya tenía suficiente dinero como para vivir por toda la eternidad…

Una pena que su sueño se transformara en pesadilla para millones de personas…
En fin… volvió a releer el prólogo, admirando la obra de arte, su obra de arte.
-Un muy buen trabajo… si señora.

Este es uno de los pocos textos que aparecen en mi mente después de observar una hoja en blanco durante horas. Soy Merlyn Morrigan y me dedico a escribir desde que mi imaginación ganó a mi memoria. He ganado diferentes premios (pues algunos han creído que valía para esto) cosa que ha hecho que fomente mis ganas de escribir (craso error).

Me he dedicado sobretodo, ha hacer relatos de temática fantástica o romántica, aunque los tenebrosos y tristes son una de mis especialidades. En este blog, sin embargo, la temática será libre para que aquellos quienes lo lean se sientan identificados al menos con el género, si es que las palabras no les llegan al alma.
Espero de todo corazón que sea de vuestro agrado y que no dudéis en dejar vuestros comentarios, puesto que, ya que escribo para vosotros, me gustaría saber que acogida tiene.

Muchísimas gracias ante todo, por haber llegado hasta aquí y no haber cerrado la página al leer las primeras líneas.
Disfrutad y soñad.